|
|
|
La fundación del convento de Mercedarios Descalzos se debe a don Andrés Lozano, que, a su muerte ocurrida en Sevilla, dejó mil ducados para dicha manda. Curiosamente, en el caso de los mercedarios, las diferentes casas religiosas de la ciudad fueron opuestas a esta fundación. Pero al fin se dio principio al expediente de construcción en el año 1613, faltando la iglesia por construir; para levantarla se ofreció don Alvaro Muñoz de Figueroa, del hábito de Santiago, regidor perpetuo de esta ciudad y familiar del Santo Oficio, "sin que se incluya en esta oferta retablos u ornamentos algunos, sólo la fábrica...". Levantó también a su costa un pósito pío, junto a la iglesia, en el lugar que ocupa hoy la puerta falsa de la Diputación, para facilitar granos en los años de escasez de cosechas a los labradores modestos.` Un hecho accidental y fortuito, fue el hallazgo de unas antiguas pinturas murales en el año 1985, al desmontar un retablo y efectuar la limpieza del entorno de polvo y telarañas. Fue entonces cuando se desprendieron lascas de pintura que dejaron al descubierto pequeñas zonas de la obra pictórica original. Las magníficas pinturas murales de dicha iglesia datan, según los expertos, al menos del siglo XVIII, siendo su autor desconocido, y la técnica empleada el fresco. Ocupan la totalidad de la nave lateral izquierda del crucero, representando principalmente motivos vegetales, angelotes, así como signos alusivos a la Orden Mercedaria. Las pinturas en sí responderían a un conjunto ornamental que enmarcaría una hornacina e incluso, y anterior a la misma, a una puerta que comunicaría la iglesia con el convento. Todo el conjunto de la obra es de gran mérito. Recordaremos que la iglesia de la Merced sufrió numerosas reformas, desde los tiempos que era la capilla del convento, hasta que fue abierta al culto público.
A consecuencia de las desamortizaciones, y una vez desaparecidos los frailes del convento, fue inaugurado el primero de noviembre de 1843 el Instituto Provincial de Segunda enseñanza. La actual plazuela era la antigua huerta del convento, que cerraba unas verjas en la parte del callejón y calle de Caballeros, contando su interior con pozo y alberca, para deleite de los alumnos.
CIUDAD REAL. SIETE SIGLOS A TRAVÉS DE SUS CALLES Y PLAZAS, 1245-1945
de JOSÉ GOLDEROS VICARIO
Hasta el año 98 el instituto Santa María de Alarcos. La delegada del gobierno y la consejera de economía y hacienda han firmado un convenio por el que el gobierno central cede al regional este edificio de 3.500 metros cuadrados. El edificio está siendo acondicionado como centro de exposiciones y, al término de "El arte en la época del Quijote", acogerá la sección de Bellas Artes del Museo Provincial de Ciudad Real.