Caracteres renacentistas e influencia barroca. La puerta occidental de acceso de esta construcción del siglo XVII, está construida en piedra y formada por un arco de medio punto con pilastras adosadas que sustentan el arquitrabe. En el interior, de una sola nave, bóveda esférica en el crucero y presbiterio de cabecera plana.
En el año 1600 vivía en Ciudad Real don Antonio Galiana y Bermúdez, caballero del hábito de Montesa, con superiores bienes de fortuna. Fue este señor el fundador de los dos conventos carmelitanos de Ciudad Real. Respecto al convento de religiosos, don Antonio fundó un mayorazgo para su sobrina, con la condición de que si no tenía sucesión fundase un convento de descalzos del Carmen. La iglesia se levantó en 1619, prosiguiéndose después la edificación del convento extramuros de la ciudad. Los carmelitas permanecieron allí hasta el año 1821 en que fue abandonado, siendo posteriormente utilizado para hospital municipal, declarándose provincial en 1857. Construido el nuevo hospital por la Diputación, se estableció en él un manicomio provincial y después el de infecciosos. Pero unos años antes de la fundación del convento de los carmelitas, el señor Galiana Bermúdez había adquirido la casa-hospitalillo de San Andrés, levantando en su lugar el convento e iglesia del Carmen actuales. Esta edificación estaba en un principio destinada para las monjas de Montesa, dejándolas para su subsistencia herederas de algunos caudales asignados por el fundador. Pero alegando aquellas que no podían sostenerse con el esplendor que exigía su Orden Militar, desistieron de ello. Esta circunstancia motivó que las monjas del Carmelo fueran llamadas a ocupar el convento. De este modo, las hijas de Santa Teresa ocuparon el edificio el 11 de febrero de 1596.
UN CURIOSO CASO EN LAS CARMELITAS
El día 7 de septiembre de 1803, ocurrió un extrañísimo caso -no sabemos si leyenda o realidad-. La madre Paula, religiosa carmelita de Ciudad Real, huyó del convento deslizándose desde el campanario hasta la puerta de la iglesia de la calle del Carmen. El autor de la presente obra se interesó sobre el tema, preguntando sobre este caso en el convento de las Carmelitas, la madre de la comunidad dijo desconocer tener constancia del caso, ya que el "libro mudo" desapreció hace muchos años, que es donde aparecería sentado.
Texto JOSÉ GOLDEROS VICARIO